¿Cuántas tazas de café al día?

Disfrutar de una taza de café, para mí y para muchas personas como yo, se ha convertido en uno de los hábitos del día que asociamos con el placer.

El ritual de poner en marcha la cafetera por las mañanas y beberlo a gusto en esa taza que sabe tanto de mí, ya funciona como despertador sin que la cafeína tenga nada que ver.

Solo su olor y su sabor me traen momentos y recuerdos entrañables.

Otro tiempo de felicidad cotidiana es la pausa de media mañana o el instante de compartirlo con amigos: me estimula el cerebro y me pone de buen humor.

¡Ah, pero no todo iba a ser bueno…! O no tan bueno. Tomar demasiada cafeína está relacionado con efectos adversos como la ansiedad, trastornos del sueño, palpitaciones del corazón e inquietud.

Entonces, ¿cuántas tazas de café se pueden tomar al día? ¿Qué cantidad de cafeína tiene una taza de café?

¿Cuánto café se puede tomar al día?

El café es rico en antioxidantes y muchos estudios demuestran que es bueno para la salud.

El consumo de 400 a 600 mg/día de cafeína no se asocia con efectos adversos en la mayoría de las personas. La equivalencia es de 6 mg/kg de peso corporal, que viene a ser un promedio de 4/6 tazas de café por día.

Dicho esto, hay que añadir que la cafeína afecta a las personas de manera muy diferente.

Algunas son muy sensibles, mientras que otras no se ven afectadas aunque consuman grandes cantidades. Se debe a diferencias genéticas y hábitos de vida.

Efectos fisiológicos de la cafeína

La cafeína puede afectar a todos y cada uno de los sistemas del cuerpo: nervioso, cardiovascular, respiratorio…

Sin embargo, no se acumula en el cuerpo y esto es una buena noticia, porque sus efectos son transitorios y de corta duración.

Además, como ya hemos dicho, cada persona reacciona de un modo diferente a su consumo.

En el caso de las mujeres embarazadas, la cafeína puede permanecer en el cuerpo hasta el triple de tiempo de lo que es habitual en los adultos.

Por el contrario, se da la paradoja de que los fumadores eliminan la cafeína con el doble de rapidez que los no fumadores. Podría pensarse que en organismos con una concentración mayor de toxicidad, desprenderse de la cafeína sería más costoso y, sin embargo, no parece que sea así.

Estas puede ser las razones de por qué las mujeres tienen, a menudo, más sensibilidad al café en los últimos meses del embarazo; o por qué quienes fuman tienden a tomar más café.

También es posible que el cuerpo incremente su nivel de tolerancia y gestione mejor la cafeína por la costumbre. Quizá se deba a esto que los consumidores habituales sean menos sensibles a sus efectos estimulantes.

¿Cuál es el mejor café según la cantidad de cafeína?

El contenido de cafeína se ve afectado por el tipo de grano de café, el estilo de tostado, por cómo se prepara y por el tamaño de la porción.

Hay un promedio de cafeína en una taza de café: 95 mg, aunque esta cantidad puede variar de cero a más de 500 mg.

No obstante, el principal determinante del contenido de cafeína es el tipo de café. De eso no hay duda.

Café de filtro o normal

Este café se hace vertiendo agua caliente o hirviendo sobre granos de café molido, generalmente contenidos en un filtro. Es el café de una cafetera tradicional, casera.

Una taza de café preparado mediante este procedimiento contiene en torno a 70-140 mg de cafeína o lo que es igual: un promedio aproximado de 95 mg.

Café expreso

El expreso se hace forzando una pequeña cantidad de agua hirviendo o vapor, a través de granos de café finamente molidos. Es el sistema que viene utilizándose en las cafeterías y que cuenta desde hace unos años con versiones domésticas.

A pesar de que el expreso tiene más cafeína por volumen que el café normal, contiene menos por dosis, ya que las de expreso tienden a ser pequeñas.

Una medida de café expreso viene a tener unos 63 mg de cafeína. Esto significa que uno doble contiene alrededor de 125 mg.

Bebidas a base de expreso

Al café se le ha sacado un partido increíble y dan buena cuenta de ello las ofertas en las cafeterías: hay una nutrida oferta de bebidas en las que el expreso se mezcla con diferentes tipos y cantidades de leche: lattes, cappuccinos, macchiatos y americanos.

Dado que la leche no contiene cafeína adicional, estas bebidas contienen la misma cantidad de cafeína que el expreso puro.

Café instantáneo o soluble

El café instantáneo está hecho de café que se liofilizó o se secó por atomización. Es habitual encontrarlo en piezas grandes y secas, que se disuelven en agua.

Para preparar café instantáneo, solo hay que mezclar una o dos cucharaditas de café seco con agua o leche caliente.

Este contiene menos cafeína; hablamos de en torno a los 30-90 mg.

Café descafeinado

Aunque el nombre puede ser engañoso, el café descafeinado no está libre de cafeína por completo.

Puede contener cantidades variables de cafeína, que van desde 0 a 7 mg por taza, si tomamos como referencia una medida de taza promedio, que contiene 3 mg.

No obstante, algunas variedades pueden contener cantidades mayores aún: depende de la variedad, del método de descafeinado y, cómo no, del tamaño de la taza.

Ahora solo te queda experimentar y ver qué cantidad es la que más te conviene.

¿Nos tomamos un café? 😉

Por |2019-12-04T00:15:36+00:007 octubre, 2019|Nutrición|

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