¿Cómo se puede combatir el insomnio en la mediana edad?

Cuando la relación con la almohada se ve alterada, podemos ponerle soluciones. Además de tratamientos farmacológicos para esta problemática, hay algunos Remedios Caseros que funcionan a bastantes personas.

Meditación

Entre los tantos beneficios de esta práctica, tan unida al yoga, está el de regular los ciclos del sueño.

Música y audios. Existen melodías creadas especifícamente como terapia para relajarnos y ayudarnos a conciliar mejor el sueño.

También puedes encontrar –incluso por Internet– audios de meditaciones guiadas.

Recomiendan que nos acostemos cómodos, sin ropa ajustada y que vayamos relajando cada parte del cuerpo, concentrándonos en la música, los sonidos o la voz que guía.

Aromatiza con lavanda o flor de azahar

Estos aromas relajan el sistema nervioso, calman la ansiedad y ayudan a dormir. Existen en el mercado, esencias que no manchan las sábanas. Tambien puedes poner un ambientador con difusor en tu habitación, osaquitos de hierbas debajo de la almohada y crea un buen ambiente para el sueño.

Haz ejercicio durante el día

Nunca antes de acostarte, pero si realizas alguna actividad física a lo largo de la jornada, estarás reduciendo el estrés y la ansiedad que provoca el insomnio. También al estar más relajado ganas en calidad de sueño.

Prepara tu dormitorio

Que la habitación esté ventilada y con sábanas limpias cada semana, para evitar alérgenos.

En invierno apaga la calefacción por la noche, y en verano que no te dé directamente el aire del ventilador, porque los músculos se contraen con la sensación de frío.

Si utilizas el móvil como despertador ponlo boca abajo y si es apagado, mejor.

Utiliza una buena cama

Si valoras tu salud no escatimes en un colchón barato, una almohada que te destroce las cervicales o un somier que no llega a canapé.

Nos pasamos un tercio de nuestra vida en la cama, por lo que invertir en ella es prioritario, ya que nos dura años.

Si no puedes dormir, haz algo

Mejor que quedarte en la cama dando vueltas y generando ansiedad por las horas que te van quedando para levantarte, o incluso pensando en los problemas cotidianos… Imagínate, visualiza tu situación ideal de relajación, o levántate y ponte a leer, cocinar, meditar… y cuando te sientas cansado, vuelve a la cama.

Y así como hacer todo esto contribuye a reducir el insomnio, también hay cosas que debes evitar si quieres conciliar el sueño pronto y en profundidad.

No cenes en abundancia

Una digestión más difícil, producto de una cena pesada, atenta contra el buen dormir. Tampoco te acuestes sin comer.

Mantén los aparatos y el móvil lejos de la cama

Las pantallas luminosas son ideales para desvelarse. Apágalas y apártalas de tu cama, cueste lo que cueste.

Sigue una rutina

No en la vida, pero sí en lo que se refiere a acostarse y levantarse. Mantener horarios parejos hará que tu cuerpo se acostumbre y sea más fácil regular el ciclo de sueño. Tampoco es buena idea dormir siestas.

No consumas…

Café, alcohol ni tabaco hasta 4 horas antes de acostarte, ya que funcionan como estimulantes que mantendrán tus ojos abiertos en el momento en que no lo necesitas.

 

Por |2018-12-03T14:45:22+00:003 diciembre, 2018|Belleza, Ejercicio físico, Nutrición|

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