Cómo cuidar e hidratar tus pies en verano

Generalmente en verano los pies pueden sentirse más resecos que el resto del año. Te ofrecemos 17 recomendaciones para cuidar e hidratar los pies de la mujer de mediana edad en esta época del año.

Por regla general, descuidamos los pies casi todo el año y solo nos ocupamos de ellos en verano, cuando tenemos que sacarlos de paseo y nos quitamos las botas o zapatos para sustituirlos por sandalias.

Antes de dejar tus dedos y talones al descubierto, debes aprender a proporcionarles una sesion de belleza. Te recomendamos seguir estos pasos:

Exfolia tus pies con una crema especial. En plan casero, puedes fabricar una crema con varios aguacates y añadirle dos cucharadas de azúcar. Con esta preparación masajea los talones para eliminar células muertas. También puedes usar una crema especial para talones agrietados.

Realiza un baño caliente de pies. Una vez a la semana, con sal gruesa durante media hora, para sentirlos más relajados y descansados, sobre todo si estás todo el día de pie o sentada en tu trabajo.

Hazte una mascarilla de pies semanal, con plátanos, que tienen poder curativo. Después del baño, aplica esa pasta en tus talones y déjala 10 minutos, antes de retirarla con agua tibia.

Cada quince días realiza un baño de agua caliente con limón, durante unos minutos e inmediatamente uno de agua fría, para mejorar la circulación y eliminar el mal olor.

Utiliza la piedra pómez cada vez que puedas. Se trata de un elemento vital para el cuidado de tus pies, después de la ducha o un baño caliente. Raspa delicadamente las durezas, sobre todo, en los talones.

Masajea circularmente tus pies, con una crema hidratante o aceite esencial, cada noche, antes de irte a dormir. Esto hará que se relajen y evites las durezas.

Anda descalza, haz rotaciones de tobillos y anda de puntillas por tu casa. Así fortalecerás los pies. También puedes hacer rodar una pelota debajo, pasa masajear y mejorar la circulación en la planta.

Después de la ducha seca bien tus pies entre los dedos, para que no se produzcan hongos; y si te sudan, utiliza polvos de talco.

Corta tus uñas de manera horizontal. Así evitarás que se encarnen o se deformen, debiliten o se frene el crecimiento normal.

Utiliza plantillas acolchadas y no lleves calzado barato o demasiado apretado todos los días. Ponte zapatos distintos cada día. Los zapatos deben airearse y secarse antes de volvértelos a poner. El uso de tacón tampoco es la mejor alternativa.

Lleva las medias o los calcetines adecuados. Procura evitar los que son solo de algodón, ya que absorben el sudor y tardan en secarse, lo cual puede causar ampollas. No uses medias con elásticos superiores apretados, porque no favorecen la circulación de la sangre.

Usa lubricantes para los pies en verano. Puedes utilizar cremas específicas para pies o manteca de cacao para que no te salgan rozaduras, y polvo de talco entre los dedos para evitar la humedad y, en consecuencia, los hongos.

No abuses de los esmaltes de uñas, pues a veces no dejan transpirar de forma adecuada a la uña y pueden salir hongos. Usa siempre esmaltes de calidad.

Evita ir descalza en piscinas, spas o saunas.

Si vas al salón de belleza a hacerte la pedicura, fíjate bien que los elementos que usan sean de calidad y no estén oxidados, porque pueden causarte infecciones.

Los problemas en los pies no deben ser tolerados durante largos periodos, pues según avanzamos en edad, pueden influir en la capacidad para realizar actividades de la vida diaria.

Y, por último, acude periódicamente al podólogo para que realice una revisión y cuide de tus pies.

Y tú, ¿cómo cuidas tus pies en verano?

Por |2018-11-26T17:02:35+00:0026 junio, 2018|Suplementos|

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