Cambios en el pelo según la edad

Las canas, el encrespamiento, quebradizo, apagado, menor abundancia… son las consecuencia del paso de los años en nuestro cabello.

Sea cual sea tu cabello mantener un pelo sano y con buen aspecto se vuelve más complicado con la edad.

Pero todavía es peor si además queremos mantener la melena. Algo está cambiando en nuestro interior y nuestro cabello te lo está contando con su apariencia y textura.

Sin embargo, muchas mujeres desconocen como evolucionar los cuidados del cabello según la edad para aspirar a mantener un pelo sano y con brillo.

Ya sea de forma inesperada o por causas genéticas cuando notamos un cambio de textura en nuestro cabello es cuando debemos actuar.

Este plan lo he elaborado utilizando más de 20 fuentes fidedignas, así como investigaciones científicas, testimonios y entrevistas a las doctoras Dra Cristina Serrano Falcón coordinadora GT Tricología de la Academia Española de Dermatología y Veneralogía, y la Dra Concetta DÁlessandro del Instituto de Dermatología Integral y Isabel Soria formadora de Pierre Fabre Dermocosmética.

Cambios del pelo con la edad

Tarde o temprano vamos a envejecer: ¡es ley de vida! Pero eso no significa que no seamos capaces de evolucionar con nuestro cuerpo, de minimizar esa huella; de aliarnos con él.

El cabello no se queda atrás: también reflejará esas señales del paso de los años. Envejecemos por fuera y por dentro y, como no podía ser de otra manera, afecta a todas las células.

Ah… Pero ¿qué dirías que le pasa a esa mata de pelo tuya con la edad?

Me están saliendo canas…

Puede que te hayan salido antes del tiempo que marca el calendario, pero el encanecimiento del pelo se asocia a los procesos propios del envejecer.

Después de los treinta, las personas comienzan a notar que, de vez en cuando, aparece alguna que otra cana. Y esa producción de hebras plateadas se incrementa de forma paulatina hasta llegar a cubrir la cabeza por completo.

Que aparezcan canas no es solo propio de ir sumando años en el carné; también afecta la genética, carencias alimenticias, patologías… Y afectan el entorno y los hábitos: contaminación, vida sedentaria, exigencias, estrés…

En síntesis: el blanqueamiento natural del cabello se ocasiona por dos factores internos. Son estos:

  1. Alteración de melanocitos: tiene lugar una disminución de la proteína responsable de la pigmentación (α-MSH). De esta manera, se reduce la síntesis de melanina y hay una transferencia defectuosa de melanina a la fibra capilar.
  2. La despigmentación de la melanina: se debe a una reducción de la catalasa, una enzima antioxidante. Se produce una acumulación de peróxido de hidrógeno que da lugar a la decoloración de los pigmentos existentes.

Dicho de otra forma: cada pelo de la cabeza se compone de dos partes:

  1. El tallo: la parte coloreada que vemos crecer y nos adorna.
  2. La raíz: la parte inferior; la que mantiene el cabello anclado bajo el cuero cabelludo.

La raíz de cada hebra de cabello está rodeada por un folículo piloso y cada uno de esos folículos contiene un cierto número de células pigmentarias.

Estas células pigmentarias producen de forma incansable una sustancia química llamada melanina que le da al cabello en crecimiento el color que le es propio: marrón, rubio, negro, rojo…

La melanina es también la responsable de que el color de la piel sea más claro o más oscuro. Y es la que ayuda a determinar si una persona se quemará o, por el contrario, bronceará al sol. El color oscuro o claro del cabello de alguien depende de la cantidad de melanina que tenga cada fibra.

A medida que envejecemos, las células de pigmento de los folículos capilares van gastándose de forma gradual.

Con la menor cantidad de células de pigmento en un folículo piloso, ese mechón de cabello ya no contendrá tanta melanina y se volverá de un color más transparente a medida que crezca: gris, plateado o blanco.

Poco a poco, habrá menos células de pigmento para producir melanina. Finalmente, el cabello se verá completamente gris.

Son los genes los que determinan cuando nos saldrán canas. Significa que la mayoría de nosotros comenzará a tenerlas alrededor de la misma edad que las tuvieron nuestros padres o abuelos por primera vez.

Desde el momento en que empezamos a notar las primeras, puede que transcurran más de diez años para que todo el cabello se nos vuelva gris.

Propiedades de las canas

Se ha descubierto que las canas tienen una mayor sensibilidad a la intemperie. Es así porque aumentan los residuos de ácido cisteico y disminuyen la cistina; además, aumenta la reactividad de las fibras a los agentes oxidantes. Esto explica por qué son más frágiles, secas y carecen de brillo.

También esas hebras blancuzcas son más sensibles a la radiación ultravioleta (UV). Se debe al deterioro fotoquímico del cabello, que incluye degradación y pérdida de proteínas capilares, en especial la queratina. Y se degrada igualmente el pigmento capilar, causante de los cambios en el color del cabello.

Una vez que los melanocitos dejan de producir melanina, mueren. A veces su ausencia hace que el folículo cambie de forma, aunque no se trate de un cambio significativo.

Esta presencia de un núcleo hueco puede cambiar las propiedades físicas del cabello, haciéndolo más fibroso y rebelde. La textura de algunas canas, a menudo, varía significativamente del resto del cabello y se debe a esto.

A partir de la perimenopausia

Afinamiento del cabello

El aumento de andrógenos hace más delgado el tallo piloso provocando un afinamiento del pelo.

Hay estudios muy reveladores al respecto: uno relacionado con el diámetro del cabello femenino en relación con la edad fue realizado en 1988 por Otsuka y Nemoto en 18 000 mujeres japonesas de 10 a 60 años. Tan espectacular estudio mostró que el diámetro del cabello tiene una relación estrecha con la edad: aumenta al máximo cerca de los 40 años y luego disminuye.

Robbins, por su parte, llevó a cabo otro ambicioso estudio en 1099 mujeres caucásicas de 18 a 66 años con pérdida de cabello percibida. Concluyó con que la edad del diámetro máximo era de 43 a 46 años.

En cuanto al encrespamiento o curvatura del cabello

Los cambios que ocasiona el paso del tiempo en la curvatura de la fibra capilar tienen un efecto clave en casi todas las propiedades cosméticas.

Nagase estudió la curvatura del cabello de 132 mujeres japonesas de 10 a 70 años y corroboró dicha curvatura progresiva.

El afinamiento del cabello y el encrespamiento de la fibra capilar que tiene lugar con el paso del tiempo afectan también a sus propiedades estructurales. Se requiere más fuerza en el peinado, cosa que lleva aparejada una posibilidad de rotura mayor.

Propiedades estructurales

También los lípidos se van alterando de forma progresiva: afectan la grasa, el brillo y la suavidad del cabello. El sebo ayuda a protegerlo y protege a la vez el cuero cabelludo; y los mantiene a ambos sanos e hidratados.

Esto es así porque el sebo forma una especie de barrera en la superficie de la piel para protegerla de los elementos y el estrés oxidativo. Se trata de la misma fuerza nociva que provoca el envejecimiento de la piel. Además, se desplaza a lo largo de las hebras de pelo para protegerlas.

Esa barrera que forma la grasa del cuero cabelludo impide el paso de los microbios. Es una ayuda grandiosa: te protege frente a infecciones bacterianas.

La influencia hormonal y la edad

Estrógeneos y andrógenos también juegan en este partido: los estrógenos moderan la actividad de las glándulas sebáceas; los andrógenos la aumentan.

Un nivel anormal de andrógenos —que se eleva durante las menstruaciones y la perimenopausia— puede aumentar la secreción de sebo en las mujeres. A partir de los 50 y una vez que tiene lugar la menopausia, la secreción de sebo disminuye de forma brusca.

En el cabello normal, el daño es más acusado cerca de la punta, que a menudo parece sin brillo. Es incluso más pálido que el crecimiento próximo al cuero cabelludo, que puede mostrar diversos grados de puntas abiertas (tricoptilosis).

El cabello tras la menopausia

Visión de conjunto

El adelgazamiento del cabello podría confundirse —de hecho, a veces, se confunde— con la alopecia de patrón femenino o pérdida generalizada del cabello. Si bien el adelgazamiento del cabello puede conducir a la pérdida del cabello, se trata de dos procesos distintos que involucran distintas causas.

La calvicie de patrón femenino, también llamada alopecia androgenética, es la pérdida de cabello que afecta a las mujeres. Es similar a la calvicie de patrón masculino, excepto que en ellas sigue un patrón diferente al de los hombres.

Tal como venimos diciendo, la pérdida de cabello en la mujer es normal, sobre todo, a medida que envejece y, de forma más obvia, tras la menopausia. Hasta dos tercios de las mujeres experimentan esta pérdida. Menos de la mitad superará los 65 años con una cabellera llena.

La calvicie de patrón femenino, en cambio, es hereditaria. También es más común después de la menopausia, por lo que es probable que, en buena parte, las hormonas sean las responsables:

  1. Disminuye la tasa de crecimiento capilar, tanto en cantidad como en longitud.
  2. Hay menos unidades foliculares por poro, luego hay menos fibras de pelo.
  3. Los folículos capilares se encogen y cambian las propiedades estructurales del cabello: estiramiento, flexión, rigidez torsional. Se vuelve más fino, más delgado y se rompe más fácilmente.

A diferencia de los hombres y aunque las mujeres pierden pelo de forma generalizada, es menos probable que se queden calvas por completo. Eso sí: van notando la pérdida en el volumen de la parte superior de la cabeza; y en ocasiones llega al punto de que se clarea la coronilla.

El afinamiento del cabello se refiere a la pérdida de cabello de leve a moderada. A diferencia de la pérdida generalizada, ese afinamiento no tiene por qué desencadenar calvicie; todo lo más, hará que se claree la cabeza.

Dicha pérdida de fibras capilares se transmite de padres a hijos y están involucrados muchos genes diferentes. Se pueden heredar estos genes de cualquiera de los padres. Es más probable que se tenga calvicie de patrón femenino si madre, padre u otros parientes cercanos han experimentado pérdida de cabello.

Como la pérdida es paulatina y no de un día para otro, hay tiempo para determinar las causas y concretar las mejores medidas de tratamiento.

¿Qué factores epigenéticos pueden agravar la pérdida de cabello?

La pérdida de cabello puede sobrevenir por los hábitos de vida, la genética o ambos. Sin embargo hay momentos en la en las que podrías tener cabello ralo. Voy a mencionarte algunas circunstancias para que no te alarmes si se te diera el caso:

  1. Recientemente has tenido un bebé.
  2. Dejaste de tomar pastillas anticonceptivas.
  3. Estás pasando por cambios hormonales.
  4. Has perdido más de 10 kilos en poco tiempo.
  5. Te están tratado por una enfermedad autoinmune.
  6. Tienes deficiencias del sistema inmunitario.
  7. Padeces un trastorno o infección de la piel.

Con menos frecuencia, la pérdida de cabello puede ser causada por:

  1. Llevar el pelo tirante.
  2. Trastornos de la alimentación.
  3. Fiebre alta.

Ahora que ya sabes lo que viene de camino —¡todos los procesos del cuerpo son naturales y fantásticos!—, abordaremos la solución. ¡Porque hay soluciones!

Por |2019-11-14T13:55:53+00:0014 noviembre, 2000|Ejercicio físico|

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